Hoy en día, una parte importante de la actividad de los hospitales depende de dispositivos conectados que muchas veces pasan desapercibidos: bombas de infusión, monitores, equipos de diagnóstico, estaciones de trabajo o sistemas que permiten el funcionamiento diario de la asistencia sanitaria. La primera pregunta que surge es tan sencilla como reveladora: ¿cómo proteger algo si no se sabe que existe?
Esa idea está detrás de uno de los principios más conocidos en ciberseguridad: antes de implantar medidas de protección es necesario conocer qué activos forman parte de la red. En el ámbito sanitario, donde conviven miles de dispositivos con funciones y características muy distintas, esa visibilidad adquiere un valor especial.
¿Qué significa «descubrir activos»?
En ciberseguridad se denomina descubrimiento de activos al proceso de identificar qué dispositivos están conectados a una red y recopilar información que permita entender qué son y qué función desempeñan.
No consiste únicamente en elaborar un inventario. También ayuda a responder preguntas como:
- ¿Qué equipos están conectados en este momento?
- ¿Se trata de un dispositivo médico, un ordenador o un servidor?
- ¿Dónde está ubicado?
- ¿Forma parte de un sistema conocido o ha aparecido sin que nadie lo hubiera identificado?
Responder a estas cuestiones permite trabajar con una imagen mucho más precisa del entorno que se quiere proteger.
Un hospital es mucho más que ordenadores
Las redes sanitarias han evolucionado de forma constante durante los últimos años. Hoy conviven equipos informáticos tradicionales con dispositivos médicos conectados (conocidos como IoMT, Internet of Medical Things), sistemas heredados que siguen siendo necesarios para la actividad asistencial y nuevas soluciones digitales que facilitan el trabajo de los profesionales.
Cada uno de esos elementos cumple una función distinta y presenta necesidades específicas. Algunos dispositivos no pueden actualizarse con la misma frecuencia que un ordenador convencional. Otros permanecen conectados durante largos periodos de tiempo porque su disponibilidad resulta imprescindible para la atención sanitaria.
Esa diversidad hace que conocer qué hay conectado sea un paso previo a cualquier decisión relacionada con la seguridad.
La visibilidad ayuda a tomar decisiones con más contexto
Uno de los aspectos menos visibles del trabajo en ciberseguridad consiste en decidir dónde conviene actuar primero. No todos los dispositivos presentan el mismo nivel de exposición ni todos tienen el mismo impacto sobre la actividad de una organización. Disponer de un inventario actualizado permite identificar qué equipos requieren mayor atención y cuáles pueden seguir otro calendario de revisión o mantenimiento.
No interferir en la continuidad asistencial
Adenmás de conocer los dispositivos conectados, una organización sanitaria necesita hacerlo sin afectar a la actividad asistencial, que es lo primordial. Muchas soluciones de descubrimiento de activos utilizan técnicas de observación pasiva: en lugar de interactuar directamente con los equipos, analizan el tráfico de la red para identificar qué dispositivos están presentes y cómo se comunican entre sí. Así se puede obtener información relevante a la vez que se reduce el riesgo de interferir con sistemas que prestan soporte a la atención sanitaria.
Del concepto a la práctica
Comprender estas cuestiones resulta mucho más sencillo cuando pueden verse en funcionamiento, por eso, el Centro Demostrador de Ciberseguridad incluye un caso de uso centrado en la Protección del Ecosistema Sanitario, donde se muestra cómo es posible descubrir e inventariar de forma pasiva los activos conectados en un entorno clínico. El objetivo es mejorar la visibilidad sobre la red, reducir riesgos y facilitar una gestión más segura de la superficie de ataque.
Más allá de la tecnología empleada, la demostración permite entender una idea que suele pasar desapercibida: muchas decisiones relacionadas con la ciberseguridad empiezan mucho antes de que aparezca una alerta. Algo en lo que desde aquí siempre insistimos, porque conocer el entorno es el primer paso para poder gestionarlo.
El Centro Demostrador acerca este tipo de situaciones a profesionales, organizaciones y administraciones en un entorno pensado para aprender a partir de casos reales. Ver cómo funcionan estas soluciones ayuda a comprender por qué la visibilidad ocupa un lugar tan relevante en la protección de las infraestructuras sanitarias y cómo ese conocimiento puede servir de apoyo antes de implantar nuevas medidas de seguridad.